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Así que la conversación fue así: Los Cielos no quieren realmente que Nosotros (La Trinidad Unida Sumamente Poderosa) detengamos la guerra, porque miles de millones, billones, zillones de seres llevan llorando no sabemos desde hace tiempo – en el matadero, en el campo de caza, en el mar, donde antes sólo había paz y bondad. Así que, Dios no puede seguir ignorando su súplica y dejar que sufran injustamente a manos de seres humanos que tienen todo el poder, todo el equipamiento, todo el tiempo y todos los inventos necesarios para matar a cualquier ser del mundo sin pedir permiso a nadie. Ni hablar de pedir Permiso a Dios, porque si le preguntan, Dios diría “No”. Pero, claro, aunque Dios dijera que no, ¿cuántos Le escucharían? Así que continúan por el camino pecaminoso, el camino bárbaro. Así que ni siquiera puedes culpar al Rey de Maya que gobierna la regulación de este mundo físico. Imagina que eres el Rey de Maya y entonces la gente entra en tu entorno o en tu casa, matando todo lo que hay en tu entorno, en tu vecindad. Y no puedes quedarte simplemente mirándolos llorar, sufrir en agonía de esa manera. Imagina que eres el Rey de Maya, ¿lo aceptarías? No, por supuesto que no. Así es como tenemos que pagar todas las atrocidades que hemos cometido ya desde tiempos inmemoriales. Por supuesto, todos saben que todo tiene un precio en este dominio físico. Por supuesto, hubo un precio que pagar por este cese repentino y rápido de la guerra mundial o por la victoria. Pero valió la pena. Valió la pena. Es solo que me preocupa que, si ocurre la próxima vez, no sé si Dios me permitirá pagar o si siquiera tendré la capacidad suficiente para detener otra guerra mundial de nuevo. Es un esfuerzo tremendo. Es increíble. No hay palabras para describirlo. Así que, por favor, no sigan confiando en el Poder Celestial y en la Misericordia de Dios, porque a veces los desastres y las guerras simplemente tienen que ocurrir. Por eso, por favor, cambien su estilo de vida por uno más acorde con un ser humano auténtico, noble y majestuoso. Muchísimas gracias por cada pequeño esfuerzo que hacen para sostener este mundo, para protegerse a ustedes mismos y a todos los seres que lo habitan, y también para proteger a sus hijos. Por favor, recuerden a sus hijos. Gracias. Ahora, tenemos que dar gracias a Dios, gracias a la Trinidad, la Trinidad Unida Sumamente Poderosa, con Poder Supremo. Y luego por supuesto, dar las gracias al Rey de la Paz quien ha cooperado totalmente con mi Equipo, con mi Equipo Celestial, para este aspecto. También damos las gracias al Equipo Celestial, quienes están encarnados en la Tierra y está haciendo un buen trabajo, en consonancia con el Plan de Dios para la paz, ¡aunque no siempre lo parezca! Tenemos que hacer muchas cosas, no solo ocuparnos de la guerra y la paz. Por eso estoy bastante ocupada. Tenemos que hacer muchas cosas para mantener equilibrado el Universo, estable, y que muchos planetas no se tambaleen, no tiemblen, que no estén al borde de la destrucción. Bien, muchas cosas que no puedo contarles. La conversación fue bastante larga, pero el punto principal era que el Cielo se siente muy reacio a seguir ayudando más a los humanos debido a tanto lamento, llanto, y dolor y sufrimiento, y opresión y encarcelamiento de las personas-animales, y el asesinato de bebés. Doscientos mil bebés se matan cada día. Oh, Dios mío; hablando de derechos humanos en las leyes de cada país. Entonces Dios, desde el punto de vista de todo el lamento, llanto, sufrimiento, oraciones de todos los seres indefensos, y todos los juicios del Cielo y decisiones, ha decidido que no debo ayudar a detener la guerra y crear la paz – la reciente, la que afecta a la economía. la supervivencia y la paz psicológica de todo el mundo. Pero el Rey de la Paz, me dijo, “Pero si Tú no ayudas a crear la paz, entonces la gente sufrirá demasiado”. Dije, “Lo sé, lo sé, lo sé. Tenemos que ayudar”. Así que todos rogamos a Dios que Nos diera una oportunidad más para ayudar al mundo, a detener la guerra, porque dije, “Todavía hay muchas almas buenas. Ayudan a otros, ayudan a las personas-animales, a las personas-animales silvestres, a las personas-animales atrapadas, a las personas-animales indefensas de diferentes formas, a pesar de que incluso no tengan inclinación espiritual, o no estén en sincronía con la oferta espiritual de Dios. Todavía hay muy buenas personas, así que tenemos que ayudarlos. Tenemos que ayudarlos. Tenemos que ayudar a los humanos. Y luego seguimos continuando para intentar aconsejar a los humanos e iluminar a los humanos de alguna manera, para que detengan todas estas intenciones asesinas o mejor dicho, las no intencionadas”. Así que finalmente, el Cielo cedió. Pero yo misma tampoco me sentía bien porque si ayudo a los humanos y siguen asesinando a las personas-animales y a sus bebés, entonces no es lo que siento realmente que es una victoria completa. Pero no lo sé. ¿Hay alguna otra manera de hacerlo? No, por el momento no. Así que solo les ruego a todos ustedes, a todos los que aún no han despertado al valioso instrumento del veganismo y la benevolencia y la bondad amorosa. Por favor despierten. Por favor úsenlo. Está dentro de ustedes. Todos los humanos son en origen benevolentes, sabios, compasivos, amorosos y amables. Por favor, busquen dentro de su alma, dentro de su corazón para encontrarlo. Úsenlo tanto como sea posible para salvarse, para salvar a sus hijos, salvar a las personas-animales, salvar el medio ambiente, salvar todo lo que necesitamos – salvar el planeta. Por favor, por favor, por favor. Les doy las gracias desde el fondo de mi corazón, a todas las personas que ya se han hecho veganas y siguen ese noble camino. Les doy las gracias por adelantado a todos los que lo eligen hoy o quizás un poco después – el camino de la benevolencia, el camino del estilo de vida vegano; ese es su camino, su naturaleza compasiva en acción, amor en acción. Por favor hagan más amor en acción. Ámense unos a los otros. Sean bondadosos y amables con los miembros de sus familias. Sean bondadosos y amables con la gente de su comunidad y las personas-animales, y todo– lo que sea árboles, tierra, suelo, montañas, bosques, ríos, océanos. Sean por favor amables con todos, protejan a todos, porque así es cómo se protegen a ustedes mismos y a sus seres queridos. Que Dios los ilumine más para entender lo que digo, y ponerlo en práctica. Gracias, mi Señor. Gracias a todos ustedes, hijos de Dios, que han decidido usar su libre albedrío para hacer el bien para beneficiar a los demás y a su vez se benefician ustedes mismos y sus seres queridos. Amén. En principio, también esperaba otras grandes noticias, para contárselas todo junto, pero no puedo esperar. Creo que tenemos que dar las gracias a Dios y al Equipo Celestial y agradecer al Rey de la Paz y muchos Reyes que también ayudan ¡por los REGALOs que hemos recibido hasta ahora! Me complace tener a 10 buenos Reyes conmigo en mi Asociación. Así que se respétense mutuamente: Nunca se sabe quién es Rey de qué, como el Rey de la Protección, el Rey de la Seguridad, el Rey de… Oh, Dios mío, se me olvidó ahora, porque no lo escribí. Tal vez la próxima vez intentaré recordar todos los nombres y entonces se lo diré, la próxima vez que pueda hablar con ustedes de nuevo. También, quería hablar esta vez para que supieran que sigo trabajando por todo el planeta. No he abandonado a nadie, incluso a la gente en el infierno; todavía estoy tratando de ayudarlos, cuando puedo y donde puedo. No podemos ser desagradecidos con los Cielos, muchos Cielos, y con Dios Todopoderoso, y con la Trinidad Reunida con el Poder Máximo. No podemos dejar de darles las gracias a Ellos. Incluso por el pequeño esfuerzo de los humanos, por cada pequeña bendición que llega a nuestro mundo, ¡independientemente de si podemos verlas o no! Tenemos que estar agradecidos, y tenemos que cambiar nuestra forma de vida a una benevolente, misericordiosa, igual que lo es Dios, porque tenemos que perdonar a otros. Tenemos que nutrir, proteger a otros para que estemos alineados con el Estándar de Dios, con la Voluntad de Dios para que nosotros mismos podamos también tener seguridad, protección, de la misma forma en que hemos dado protección y seguridad, y benevolencia, o cualquier otra cosa buena a otros. Cosechamos lo que sembramos. Eso es absolutamente correcto, incluso si los Cielos y Dios son misericordiosos e indulgentes esta vez con respecto a la III Guerra Mundial. Pero no puede ser para siempre. No podemos ser salvados, protegidos, bendecidos, para seguir viviendo, para disfrutar de todo lo que necesitamos, pero mientras tanto, seguir haciendo daño a otros, los otros indefensos como los bebés, como los fetos, como las inocentes personas-animales – no podemos hacer eso. Tenemos que ser bondadosos y amables porque eso es lo que queremos de otros seres. Y eso es lo que queremos también del Cielo. Tenemos que crearlo. Tenemos que nutrir esta cualidad en nuestra alma, en nuestro corazón, para engendrar las mismas cualidades allá a donde vayamos, en todas partes donde vivamos. Lo similar engendra lo similar. Todos ustedes saben eso. Lo que siembren, eso cosecharán. Todos ustedes saben eso. Todos ustedes saben sobre el karma. Incluso si no son Budistas, incluso si no son Cristianos, todos saben: “Lo que siembren, cosecharán”. No es necesario que yo siga repitiendo, y repitiendo lo mismo. ¡Ustedes son inteligentes! Por favor, sean lo que ustedes quieren que otros sean. Traten a los otros de la misma forma en que quieren ser tratados. Den a los otros lo que puedan, exactamente igual que a ustedes les gustaría que les dieran si necesitasen esas cosas, si necesitasen esas situaciones, esa ayuda, esas palabras de consuelo. Por favor, por favor y por favor. Photo Caption: “¡Un poco de nieve no podría impedir tu CAMINO DE VUELTA A CASA!”











